martes, 14 de septiembre de 2010

Garúa

 sobre Montevideo..el gris se mueve entre la gente..
se acentúan las siluetas..y se pierden las distancias..
garúa lluvia finita que moja..que cae serena
teje una bruma sobre el cielo..garúa que no desborda ríos
pero empaña cristales..
y tiene la magia de hacer desaparecer todo
detrás de los ventanales donde se enciende
la luz de la vida en colores..
garúa..tenue aire mojado bosquejo de árboles..
sin parabrisas baja lentamente
y  se queda en la piel acariciando el pasado..
cuando éramos piel a piel..sonrisa a sonrisa..
bajo su apacible placer de sentirla..

10 comentarios:

star wars dijo...

Encantado con tu comentario en recomenzar vine a verte Poeta el hombre
Saludos

Pluma Roja dijo...

Siento tus poemas bastante sensuales, al mismo tiempo con un dejo de nostalgia.

Muy bello tu poema.

Saludos cordiales.

Mercedes Ridocci dijo...

Tus palabras me han hecho sentir la lluvia fina que moja, la bruma en el cielo, el aire mojado acariciando el pasado.

Precioso.

RECOMENZAR dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
RECOMENZAR dijo...

La llovizna no es la lluvia la que me gusta... la fuerte que te empapa con tormentas ...la que vivís de a diario .........la llovizna me sabe a nostalgia del momento.....


Gracias me hacés matar de risa y bueno tus diálogos salen de lo común dejando de ser comentarios para transformarse en algo que es la interacción en los blogs lo cual

... me gusta mucho...

gracias por el piropo :_)
y por tu tiempo.............

Fran dijo...

Tu poema me ha dejado un gusto especial en el paladar hoy, como un buen vino y algo de jazz después de un polvo antológico

Patokata dijo...

Núnca mejor descripta ésa lluvia linda de nuestro Montevideo, ésa que te hace sentir vivo y no es tan peligrosa!!

Un abrazo!!

Ana Galindo dijo...

Precioso.

Soy beatriz dijo...

Bellísimo poema Prudencio, lleno de sensualidad y nostalgia. Tan típica de nuestras ciudades. La vida destrás del ventanal empañado.
Muy bello realmente.
Un abrazo grande!!!

Ananda Nilayán dijo...

La lluvia fina, insistente, llena y difunina, hace que la nostalgia se abra pero también se abren las ganas de recogerse en un abrazo tras el cristal.

Hermoso...