Tanto odio en sus manos tanto odio mató al amor
Tanta enseñanza de muerte y no de vida y justicia.
La ley del hombre se interpreta según convenga
y nació en su mente una descarnada injusticia.
Violó ..asesinó con sus manos carniceras..
en los campos de concentración en Belzec..
dejó olor a carne humana con sus actos.
Vivió tranquilo en su tierra ni un atisbo de arrepentimiento.
ni por una muerte pagó por Ley Divina..menos por miles.
Se arrastró por el mundo..iba a ser juzgado
y una fría muerte..sin agonía..lo aniquiló.
No pagó sus crímenes..no sufrió en su carne
la propia maldita tortura..su alma oscura impía
no se nutrió del amor.. era odio negro de la nada..
Que no haya paz en su tumba por los siglos de los siglos
tumbas sin nombre lo recibirán con un eterno..olvido.
Tanta enseñanza de muerte y no de vida y justicia.
La ley del hombre se interpreta según convenga
y nació en su mente una descarnada injusticia.
Violó ..asesinó con sus manos carniceras..
en los campos de concentración en Belzec..
dejó olor a carne humana con sus actos.
Vivió tranquilo en su tierra ni un atisbo de arrepentimiento.
ni por una muerte pagó por Ley Divina..menos por miles.
Se arrastró por el mundo..iba a ser juzgado
y una fría muerte..sin agonía..lo aniquiló.
No pagó sus crímenes..no sufrió en su carne
la propia maldita tortura..su alma oscura impía
no se nutrió del amor.. era odio negro de la nada..
Que no haya paz en su tumba por los siglos de los siglos
tumbas sin nombre lo recibirán con un eterno..olvido.
Samuel Kunz, Oficial Nazi, guardián del campo de concentración de Belzec en la Polonia ocupada, falleció el 18 de noviembre de 2010, antes de que se determinara la fecha de su proceso. Debía ser juzgado por la muerte de casi medio millón de judíos y gitanos.


