miércoles, 2 de noviembre de 2016

Aún con amor..

será tu piel el cielo que nunca podré tocar..
o serán mis manos arena..viento..brea y mar..
o seré orilla y mi ternura será la espuma que te cubra…
y estarás allí eterna..visible siempre
siempre para mi..en mis ojos y en mi piel…
que sienten la sal de un encuentro ..
que alcanzan tus poros que se meten en los míos
con el calor de miles de veranos..
que nos verán unidos en el horizonte de los sueños..
donde seremos el día que cabalga en el bruñido de las naves..
en las alas de los albatros..en los reflejos del pez que quiere volar…
en aquella caracola que desafía con su colores la eternidad…
o en la roca que los tiempos deshoja como la última flor..
y volveremos.. a ser arena cuando nada quede y todo sea desierto…
allí estará el reflejo de tu piel encandilando mis ojos..aún con amor…

3 comentarios:

EMBRUJO dijo...

hola prudencio aquie en la tarde llego para leer tu poema que endulza el alma y tambien decirte que ya te sigo con el nuevo embrujo que lo eliminé el antiguo por un error y me gustaria volver a verte en mis seguidores asi seguiremos en contacto feliz tarde besitossssss

Sneyder C. dijo...

Hola Prudencio me alegra encontrarte después de tanto tiempo.

- y volveremos.. a ser arena cuando nada quede y todo sea desierto…
allí estará el reflejo de tu piel encandilando mis ojos..aún con amor…

Un cálido abrazo

María Perlada dijo...

Esa piel que encandila toda una mirada.

Qué bonito siempre escribes, Prudencio.

Un beso.