sábado, 20 de agosto de 2011

UNA LUZ

Secuencias de una noche pálida
enfrascada en una densa niebla..
el agua caminaba olvidadiza
delante de mis pies invisibles..
perdido en la espesura del bosque
mi voz callaba un grito..
mis ojos tropezaban con sombras..
hasta un resplandor que bajaba amarillo.
Corrí lleno de curiosidad
empapé el alma de novedad..
me quedé jadeante recostado a un ciprés.
Aquella cegadora alma de la oscuridad total
abarcaba el infinito..volaba..
nada será igual cuando la vi partir..
encendió el cielo..rompió la noche..
y quedó el silencio.. y mis ojos perplejos.

martes, 16 de agosto de 2011

Por el sendero del viento

Obra de Leonid Afremov
La noche se queda en tus ojos..
mis ojos estrellas en tu noche.
Danzo en la espesura de las sombras
sintiendo tu nombre en el rumor del mar.
Llegan por el sendero del viento
tus caricias que me estremecen...
Te haces resplandor en un sentimiento..
y me quedo en tu pelo cuan
luciérnaga fugaz..esperando el milagro 
de un instante luminoso.. para verte.

viernes, 12 de agosto de 2011

LA NUEVA PIRATERIA


Mientras no exista un control por reglas genéricas sobre las redes sociales horizontales, éstas pueden ser una herramienta de paz o de protesta y caos, como está siendo demostrado en éste último año.
A las redes sociales que todos conocemos, ahora se suma la de los BlackBerry's que poseen un sistema de mensajeria BBM exclusiva entre usuarios de ésta marca de móvil. En las redes sociales libres, digamos, a veces los mismos dueños de éstas gigantescas asociaciones, colocan reglas que impiden muchas veces ocasionar desmanes u otras derivaciones malignas entre sus usuarios, pero no así restricciones de uso público.  Pero en la redes sociales  particulares, como la de BlackBerry, eso es imposible ya que el aparato usa software único y no tiene restricciones de ningún tipo en su sistema privado de mensajería entres sus usuarios. 
En casos últimos de movilizaciones de masas ha habido de todo, desde la revuelta en Egipto y Túnez, las protestas estudiantiles en Chile, hasta de  los indignados de España, o las protestas pacíficas en Siria..etc. o la que ya se vislumbra otra en Israel en donde han surgido en las últimas horas inquietudes al respecto.  Y ahora mismo  en  Londres, que es considerada esta revuelta como una nueva intervención de la redes sociales en la política, sobre todo se culpa a los BlackBerry's de tener la máxima incidencia. Por ahora desde la perspectiva gubernamental no se encuentra la forma de contrarrestar estos movimientos "virtuales", y solo cuentan con  el empleo de la censura (sería impuesta por leyes particulares de cada país) que son muy resistidas por distintos ámbitos de la sociedad toda.
Lo que me pregunto es, si será posible usar estas herramientas modernas para el uso pacífico, o solo sirven para provocar caos y confusión sumando en sus manifestaciones vándalos que aprovechan la situación para hacer saqueos y desmanes.
Se debería censurar como lo hizo el gobierno Chino o de la India, que prohibieron usar estos canales como provocadores de manifestaciones y de supuesta violencia. En occidente éstas prohibiciones no provocarían un efecto contrario y sería más el desorden y más la indignación de los usuarios.
Y la última, hasta cuándo puede la sociedad toda soportar que hordas de personas armadas con celulares incendien ciudades, maten personas inocentes, y literalmente saqueen poblaciones como en los tiempos de la piratería.


Prudencio Hernández Jr. (c) 2011


Ultimas noticias:
No mas BlackBerry  Messenger en Londres
  

martes, 9 de agosto de 2011

Cántaro fresco

La huella de tu mirada
se adentra en la noche
de mi sueño.
Marcado por tu fuego
recorro con tus ojos
los míos..y me reflejo.
Me pierdo..buscando descifrar
el día que vendrá..
salir a la luz que todo lo dice..
alejar al silencio..
saber que nada nos separa..
hablar el infinito
idioma de tenernos..
 y que tu boca y la mía
de ilusiones...sea cántaro fresco.

viernes, 5 de agosto de 2011

EL TIRADOR.

 Tiempo aproximado de lectura: 2 minutos y 23 segundos.
Recordaba aquella calle como un suspiro en su memoria. Ínfimo recuerdo que se agrandó de repente cuando el caserón que tanto temía, aún estaba en pie mostrando sus años orgulloso y semioculto entre la arboleda que creció desenfrenada en los últimos 20 años. Silencio de recibimiento le acompañaba. Sus pasos perdieron ritmo ante el encuentro. Su mirada se deslizaba lentamente como la brisa movía las ramas de las acacias y dejaba ver las ventanas tapiadas como ausentes, las puertas oscuras como bocas retorcidas, y aquellas cúpulas inclinadas tan finas que parecían clavarse en un cielo azul perpetuo.
Se estremeció al ver una figura en la azotea, vestía aquel frac de los años 40. Fue un instante ese encuentro y le pareció tan real como sus manos, que hacían sombra sobre su rostro para enfocar más sus ojos cansados detrás de aquellos gruesos cristales de los anteojos. 
Otra vez aquella casona pasó a ser el centro de su vida. Perdida por varios años en su memoria, sumergida en la nebulosa de los recuerdos que perdían color como sus paredes. Y de repente la historia renace; un reflejo de luz llena su mano con una Magnum 44. Respira rápido entre aquellos árboles de troncos finos y copas bajas que lo protegen del tirador. Alguien en la azotea dispara y grita. Suda su mano que la ve tersa y suave. Ya nada lo detendría,  en veloz carrera entra en la mansión. La escalera de mármol blanco es sorteadas a toda velocidad. Despreocupándose de ser un blanco móvil se desliza por la azotea. Alguien de espalda a él, agazapado detrás del pretil,  apunta su arma hacia el patio. La voz de su mujer retumba llamándolo, y suena un estampido que se mezcla con horror en su mente. Presiente la muerte debajo de sus pies. No atina a moverse espera el segundo después de su desdicha. Casi ni apunta al tirador,  y su arma falla; aquel desconocido se levanta; arma en mano apunta a su cabeza y dispara. Cae por el hueco de la escalera, y amanece un día cualquiera mirando una ventana que enmarca el azul de un día hermoso. El blanco lo rodea con escalofrío, era la prolongación de su mente. No entendía, su memoria había  quedado perdida en otro tiempo. Pregunta y la respuesta es la misma: no podemos hablar. Su proceso fue corto, y todas las acusaciones fueron en su contra. Su esposa muerta y él con un intento de auto eliminación. 
Con los años fue armando su vida pero nadie escuchó su historia, nadie le creyó. La cárcel le dio resignación y vejez. Al fin la libertad y la búsqueda de repuestas. No le quedaba más que un camino para que su memoria limpiara el oprobio de una equivocación, y fue cuando encontró a ese fantasma merodeando en la  azotea. Sus manos vacías querían guiarlo, sus piernas apenas le respondían, pero logró llegar a la azotea. Todo estaba tal cual, hasta el arma que le volvió  apuntar, y hasta cuando sintió el disparo que esta vez no fallaría.