El amor
no tiene medida..
se sabe
que la distancia
no es lejanía..
si el amor empieza..
cada día.
En la imagen
de los sueños..
en la espesura
de los sentimientos..
cabalga tu sonrisa..
esa alegría tuya
que un día fue mía.
En la fatiga
de mis recuerdos
aún el placer
de tu risa..
esa que ahoga
al olvido
de lo vivido.
Una palabra
y tus labios
llegaron
desde la noche
de mi soledad
a mis recuerdos.
Trueno..
que rompió
cortinas..
encendió
botellas..
derramó
el vino.
Sigilo de manos..
encrucijada
de pieles..
peregrino volar
de los sueños..
encierro del amor
en tiempos lejanos.
Encendiste el abismo
de la noche..
con las luces
de tus abrazos..
con tu forma de besar..
de hacerme suspirar..
hablar de amor
mientras se enciende
la mecha del sexo..
quema la pasión..
bajo sábanas
todo lo tuyo
me hace bien..
quiero tu suave piel..
que no deja de gozar.
Si se encendiera
la luz de la eternidad..
allí estarías
en la orilla
de mis sueños..
donde se terminan
todas las huellas..
donde no hay lugar
para más amor..
allí iluminada..
eterea..
en ese lugar
en que el tiempo
se ha detenido
para siempre.