Después de la pandemia
adónde iré?
Sin tus ojos
Sin nuestros hijos
Sin los árboles
Sin nuestro patio.
Ni un camino..
todo un desierto..
lleno de horizontes..
ya inalcanzables.
¿Qué seré?
Todo solo es memoria
hasta el camino hacia ti.
Después de la pandemia
adónde iré?
Sin tus ojos
Sin nuestros hijos
Sin los árboles
Sin nuestro patio.
Ni un camino..
todo un desierto..
lleno de horizontes..
ya inalcanzables.
¿Qué seré?
Todo solo es memoria
hasta el camino hacia ti.
Ocupas mi alma
de poeta..
pequeño poeta..
surtidor de versos..
entregados
al alma más bella..
haz fuego con ellos.
Hagamos una hoguera..
pasemos por ella..
dejando atrás
crudos inviernos.
bebamos el licor
del simiente..
que brotará
entre los dos..
como manantial
de agua naciente.
De tus labios
quiero beber el sueño
que abrase mi piel,
funda en mí
el más bello vocabulario
de palabras inconclusas,
esas que no salen
y tanto expresan,
se quedaron a medio camino
entre el goce y el deseo.
Aquellas que aparecieron muertas,
atrapadas en la cárcel
del silencio.
Entre sábanas y párpados
los sueños no soñados
se vuelven pesadillas..
que nunca recuerdo..
pero son los que me despiertan
temblando al tenerlos
de ese segundo al olvido
sin recuerdos..
como inquilinos en mi cuerpo
se disuelven al amanecer
sin nunca más saberlo.
Para mí no hay
espinas
ni rosas
ni aduanas
ni aguas turbias
ni aguas claras
ni faros
ni ejércitos
no hay sombras
ni famas
ni gorriones
no hay púas
ni muros
ni los días claros..
para mí solo
la vocación
de gaviota de acero
siempre en vuelo
buscando su puerto.