lunes, 2 de agosto de 2010

Nadie sin tí


He conocido la soledad, la que me has dejado para no ser nadie sin ti.
Noche oscura sin nada de luz
mis ojos no ven,

mis oídos no oyen

mi boca callada, perdida,

apenas una lágrima fría cae sobre la nada.

Nada te alcanza..todo te recuerda,
te pierdo en el horizonte, mis gritos son inútiles

todo te nombra, todo se hunde a mis pies;

eres un nombre repetido en mis labios marchitos sin tus besos.

Cada segundo un suplicio
cada minuto mi condena por quererte

muerte lenta, ocaso...perderte es mi fin. Nadie sin ti.


6 comentarios:

claudia dijo...

conocer la soledad cuando todo es presencia de aquello que nos falta, pura tiniebla del amor. felicitaciones y tendrás que buscar una nueva luz...cariños

María dijo...

Desde la soledad, el cuerpo se derrumba en fracasos de sí mismo.
Bellísimo poema con que nos ha deleitado.
Un beso Prudencio

El Sentir del Poeta dijo...

Prudencio gracias por tu comentario que dejaste en mi blog al escrito de mi amiga Maria, ella escribe con mucha ternura y sus letras llegan al alma.
Tu poema hermoso, quien no sintio la soledad en un momento de nuestras vidas, es triste pero uno se acostumbra a ella, siempre esperando esa luz que ilumine nuestras vidas.
fue un placer visitarte, escribes hermoso.
besitos para ti

Eleme dijo...

Hombre, me siento como tú, con la puerta dorada, cerrada en mis propías narices. No estás solo, ¡un abrazo desde la Colombina!

Sirocos dijo...

Amar tanto a alguien,
amar de esa manera tan entera, que cuando la ausencia nos golpea, parte de nosotros se va con el otro y entonces, de pronto, nos damos cuenta que la nada es nuestra nueva compañera...
desgarrador.
saludos.

Marina Fligueira dijo...

Hola? Amarga es la soleda! Esa que no se busca... Por eso te invito a seguir el camino y recorrer la pradera, posar tu mirada en las flores, las espigas, los colores, los olores de cada instante. Un sin fin de belleza que a veces nos pasa desapercibida, pues hay momentos de la vida, que parece que padeciéramos ceguera, tenemos ojos pero no miramos. Adelante, que somos muchos los que vamos en el mismo carro.
Preciosa tu poesías. Un cordial saludo. Se feliz.